jueves, 15 de noviembre de 2012

PÍDEME LO QUE QUIERAS- MEGAN MAXWELL

Hace varios días que terminé de leer este libro del que tenía muchas ganas. Megan es una autora a la que sigo regularmente en sus publicaciones, de hecho, me encanta su estilo y tengo todos sus libros y su primera incursión en el género erótico no me la quería perder.
Dicho esto, he de reconocer que en este libro le puedo poner algunas pegas en cuanto a cosas que no me han gustado, y como soy sincera y honesta conmigo misma lo pondré en el comentario.
En primer lugar, como ya he puesto en mis últimas entradas, nos encontramos en estos meses con un aluvión de publicaciones de género erótico por el éxito de la saga de E. L. James o Sylvia Day, que son ahora mismo las mejores en este sentido y más destacadas en cuanto a éxito de ventas. Esto es lo que buscan las editoriales y seguirán para ello explotando hasta la saciedad el patrón o modelo "Grey o sombreado" como queraís llamarlo. Consecuentemente, esto da lugar a que las comparaciones para todas las subsiguientes publicaciones serán inevitables y habrá autoras/es que salgan mejor paradas/os que otros después de ese análisis comparativo.

En mi caso, las cosas buenas superan a las malas en el libro de Megan y ha pasado  la criba con bastante dignidad pero aún así comentaré pros y contras, y cada uno que saque sus propias conclusiones y decida si lo quiere leer o no. Yo doy, con todo mi respeto, mi punto de vista y creo que la autora puede comprenderlo (siempre he dicho que para gustos... colores) y como buena escritora que es valorará lo bueno y lo malo. En cualquier caso, advierto desde ya lo siguiente: este libro no te dejará indiferente o te gusta o lo aborreces, no creo que haya mucho término medio.

El argumento se centra en Eric Zimmerman, que tras la muerte de su padre, viaja a España para hacerse cargo de las delegaciones de la empresa Müller y al llegar aquí, tras una escena chispeante en un ascensor se encapricha de Judith Flores, una trabajadora suya. Claro que él sólo quiere sexo y del que lleva mucho morbo. Habrá que ver hasta que punto, ella es capaz de complacer a Eric y conjugar los sentimientos que van surgiendo entre ellos. 

Cosas Negativas:

- Se vuelve a repetir el patrón de jefe rico, millonario que tiene affair con empleada. Supongo que esto puede no ser culpa de la autora, creo que las editoriales están marcando este modelo y si quieres escribir erótico, probablemente sea como las lentejas, o lo tomas o lo dejas con las limitaciones que te hayan marcado por parte de la editorial. Pero lo cierto, es que esto ya cansa un poco.
- El tema de los mensajes de móvil y ordenador, recuerda mucho a 50 sombras. Claro que esto no significa que nunca se pueda volver a usar esto en un libro, pero por la proximidad temporal a la otra saga recuerda mucho a ese modelo, igual que la frase ¿Qué voy a hacer contigo? que también es muy típica de la otra saga.
- Narración en primera persona. Me quedé sorprendida cuando vi que la autora usaba esta voz narrativa, que recuerda tanto a los dos sagas tan en auge ahora, sobre todo, porque no es la forma normal de narrar de ella. No obstante, también reconozco que aunque al principio me chocaba (por la autora que leía) y me recordaba la odiosa comparación, si lo analizo críticamente es una decisión inteligente de la autora de cara al tema sexual que tratará después y es que esta voz narrativa crea más empatía con el lector que se identifica más rápidamente con los personajes y tiene una mayor sensación de credibilidad sobre lo que le cuentan.
- Al principio tuve falta de conexión con los personajes, empieza muy bien con la escena del ascensor pero avanzando un poco, los personajes me pierden fuerza (especialmente Jud) hasta que empiezas a entender la forma de ser de Eric, y entiendes el comportamiento de ella, sobre todo, en lo que se refiere a las citas forzadas por él durante la fase de acoso y derribo. Yo pensaba: ¡eso me lo hace a mi y digo que no quedo con él y es que no!. Pero luego piensas, la chica necesita el trabajo, es época de crisis y antes que perder el empleo acepta para ver que va a pasar. En cualquier caso, este libro me ha hecho preguntarme mucho que habría hecho yo en las situaciones en que muchas veces se encuentra la protagonista, así que sólo por el hecho de reflexionar sobre nuestras propias reacciones ya puede ser interesante de leer.
- Creo que Megan pierde parte de su estilo único que la caracteriza en este libro. Sin embargo, también reconozco que se trata de un género distinto al chick lit al que nos tiene acostumbradas y sino quiere ser encasillada siempre en lo mismo, debe marcar diferencias, pero hay momentos como el final donde esa garra de la autora vuelva a salir a pleno rendimiento y gusta mucho.

Cosas Positivas:

- Mantiene la originalidad de los títulos en sus novelas y pronto veremos que esta frase que titula el libro es importante para la pareja protagonista, igual que la música que en este libro hay muchas más canciones de lo que nos tiene acostumbrados Megan a citar en sus novelas.
- Desde luego lleva mucha razón la advertencia de la portada de que no es un libro apto para menores de 18 años. Tenemos muchas escenas eróticas, sensuales, sin tapujo, bien descritas... aunque se puedan compartir esas tendencias o no, pero desde luego, suben la temperatura si o si en caso de estar vivo.
- Es original también en que el protagonista masculino, no tiene ningún trauma que le haga que le guste este tipo de sexo, no. Él es como es, le gusta el sexo, lo considera un juego y para ser más excitante tiene que darle morbo. No se justifica de otra forma. Estupendo porque ya estaba harta de gente traumatizada.
- Original también porque no toca el BDSM, siiii, por fin, algo distinto.
- Admiro el valor que ha tenido Megan para hablar de un tema tan controvertido y con tanto tabú alrededor como son las relaciones abiertas. Aquellas en las que se pueden hacer tríos, orgías, intercambios de pareja y muchos juegos más si ambos miembros de la pareja están de acuerdo y presentes en el juego. En caso contrario, si lo hacen a escondidas de su pareja, esto ya no entra en la "libertad" que tienen en esa relación y serían como cuernos, lo cual les toca mucho la moral a los que siguen este tipo de relaciones. Y digo que admiro ese valor, por dos cosas: 1º. Es difícil plantear de manera real lo que se hace en estos ambientes sexuales sin que quede vulgar y sin que pierda credibilidad. 2º. Se sale totalmente del esquema de pareja que hay en las novelas románticas, eso de compartir de esa manera a tu pareja puede no entenderse si no se lee con la mente abierta y el autor consigue que se mantenga la empatía personaje-lector.
- Al fin, la protagonista gana fuerza y carácter. Se ve la evolución de Jud, en un principio acepta sus citas impuestas, la primera práctica con una mujer por un error gramatical de ella al expresar lo que quería, pero va reconociendo que con él (que la obnubila,) quiere probar esas cosas y ver también por si mísma si es capaz de disfrutarlas, y eso que ella no era virgen, tenía sus amigos con derecho a roce, pero no había llegado hasta esas prácticas. Pero es honesta con ella misma, y reconoce que le gusta siempre que sea con Eric porque son sus sentimientos hacía él y ver cómo él disfruta de ese morbo, lo que la hace disfrutar a ella tambíen y resulta a lo último ser una alumna avanzada, de la que además se ve que le van deportes extremos y sabe defenderse y el final cuando explota, resurge el estilo de Megan y el carácter del personaje.

Después de este comentario (casi una tesis doctoral), sólo os recomiendo que lo leaís porque os dará una perspectiva nueva en muchos temas y desde luego os hará reflexionar. Indiferentes no os va a dejar: os gustará o lo aborrecereís. Es decisión vuestra formaros una opinión, yo desde luego, estoy con muchas ganas de  saber cómo sigue la historia de amor que para mí es lo que acaba predominando.

Lo publica Esencia, con un precio de 14,90 euros y 462 páginas.

Os pongo la portada y saludos.




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